La compañía energética Iberdrola ha puesto en marcha una profunda reordenación de su estructura corporativa. En el marco de este rediseño, la empresa ha oficializado el ascenso de David Mesonero, quien asume a partir de ahora el cargo de vicepresidente de Iberdrola Internacional.
Este movimiento en la cúpula busca fortalecer la posición de la multinacional ante un escenario global cada vez más fragmentado. La reorganización de las filiales responde directamente a la necesidad de blindar los activos y adaptar la estrategia corporativa a las nuevas tensiones geopolíticas y comerciales.
El tablero regulatorio exterior
Como principal responsable de esta vicepresidencia, el directivo deberá navegar un complejo entramado de legislaciones y normativas transfronterizas. Su gestión resultará determinante para consolidar alianzas institucionales y asegurar la viabilidad jurídica de las operaciones en los distintos mercados donde operan.
