Los precios en Estados Unidos avanzaron en julio en línea con lo previsto por el mercado. El índice de precios de consumo (IPC) subyacente subió un 0,2% intermensual y un 2,5% interanual, mientras que la inflación general aumentó un 0,1% intermensual y un 3,4% interanual. La lectura deja abierta la próxima decisión de la Reserva Federal (Fed) sobre los tipos de interés.
«Estos datos no acercan ni alejan a la Fed de una subida de tipos: esa decisión sigue estando totalmente abierta», señala Eric Winograd, economista jefe para EEUU de AllianceBernstein.
El economista sitúa el próximo acontecimiento relevante en el discurso del presidente Warsh en Jackson Hole a finales de mes, donde podría dar más detalles sobre su visión de la economía, su función de reacción y las herramientas que emplearía para frenar la inflación si fuera necesario. Antes de la siguiente reunión del banco central se publicarán además un informe de empleo y otro dato de IPC. Por eso, Winograd no espera una reacción significativa de los mercados.
La brecha entre el IPC y el PCE
El IPC subyacente se sitúa en el 2,5% interanual, empatado con la tasa anual más baja desde la pandemia, aunque todavía elevado respecto al objetivo de la Fed. La medida preferida por el banco central es el PCE subyacente, que ha aumentado en los últimos meses incluso mientras el IPC subyacente y otros indicadores descendían.
Esa diferencia explica las posiciones enfrentadas en el FOMC, el comité de política monetaria. Quienes se centran estrictamente en el objetivo interpretan que una inflación persistente medida por el PCE justifica una política más restrictiva. Quienes adoptan una visión más amplia de los precios no lo ven así. Warsh parece encuadrarse en este segundo grupo, según Winograd, aunque apenas ha revelado detalles de su postura.
Los servicios repuntan y los bienes siguen planos
Tras un junio muy moderado, la inflación de los servicios repuntó en julio y avanza a un ritmo anualizado de alrededor del 3%. El efecto se compensó con unos precios de los bienes estables: los duraderos registraron una cifra positiva en el mes, pero siguen planos en tasa interanual.
La inflación de la vivienda se mantuvo contenida, con un segundo incremento consecutivo del 0,1% intermensual. Su desaceleración explica parte de la distancia entre las series del IPC y del PCE, ya que este último otorga menos peso a esa partida. Winograd anticipa una moderación mayor en esta categoría, una de las razones por las que espera que la Fed mantenga los tipos sin cambios.
La inflación general sigue determinada sobre todo por los precios del petróleo. Un incremento inferior al habitual en julio contuvo el índice, pero en lo que va de agosto los precios han subido más de lo normal, por lo que el economista prevé un dato general más elevado ese mes.
