La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha rebajado con fuerza su cálculo de la oferta mundial de petróleo para lo que resta del año. El organismo vincula el ajuste al regreso de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán, que mantiene obstaculizada la circulación por el estrecho de Ormuz. La revisión figura en el informe mensual sobre el mercado del crudo publicado este miércoles, que también recorta las expectativas de consumo.
Las reservas mundiales se redujeron en 69 millones de barriles durante julio y cayeron por debajo de los 7.900 millones, un nivel que no se veía desde abril de 2025. La agencia sitúa por eso la reapertura del paso como una prioridad inmediata.
El Golfo bombea más y exporta menos
La producción de los países del golfo Pérsico creció en 2,5 millones de barriles diarios en julio, hasta 23,9 millones, tras el avance de 3,7 millones registrado en junio al amparo del alto el fuego firmado por Washington y Teherán. Ese volumen sigue siendo 8,3 millones de barriles diarios inferior al previo al estallido de la guerra.
Los nuevos ataques han paralizado en la práctica el tráfico marítimo y las exportaciones de la región cedieron 2,1 millones de barriles al día en julio, con una media de 15 millones. Los envíos pasaron de 20 millones al arrancar el mes a cerca de 12 millones al cerrarlo.
Con ese punto de partida, el informe reduce en 1,7 millones de barriles diarios la oferta prevista para el tercer trimestre frente al documento de hace un mes. La media anual quedaría en 102 millones de barriles diarios, 4,3 millones menos que en 2025, porque el mayor bombeo de los productores americanos no alcanza para cubrir lo que se deja de recibir de Oriente Medio y de Rusia.
Un déficit que dobla el cálculo de julio
El balance entre oferta y demanda arrojará un déficit de 1,8 millones de barriles en el tercer trimestre, más del doble de lo estimado en julio. Los inventarios globales se vaciaron el mes pasado a un ritmo de 2,2 millones de barriles diarios.
La demanda también se ajusta: 550.000 barriles diarios menos que en la previsión anterior, por la presión que los precios elevados ejercen sobre el consumo. El uso de petróleo se contrajo en 4,9 millones de barriles al día en el segundo trimestre y retrocederá otros 2,8 millones en el tercero, antes de repuntar 580.000 barriles diarios en el tramo final del ejercicio.
El equilibrio se aplaza a 2027
La agencia espera que el balance cambie de signo a partir del final de 2026 y que en 2027 la oferta sume 8,3 millones de barriles diarios hasta los 110 millones, con un tirón de la demanda de 2,4 millones. El informe advierte de que los riesgos siguen siendo «sustanciales» y reitera la urgencia de reabrir Ormuz.
