La inflación española alcanzará el 4,9% en septiembre si se cumple el escenario central de previsiones de Funcas, la Fundación de Cajas de Ahorros, que sitúa además la tasa por encima del 4% durante los meses posteriores. La entidad subraya que sus cálculos están sometidos a una incertidumbre elevada.
El punto de partida es el dato de agosto. El índice general se situó en el 4,3%, una cifra superior a la esperada. El desvío se explica sobre todo por el comportamiento de los servicios y de los productos energéticos.
La fundación vincula la evolución de los precios a dos factores. Uno es el conflicto en Irán. El otro, las medidas fiscales adoptadas por el Gobierno.
Qué hay detrás del escenario central
La hipótesis principal parte de un barril de petróleo en torno a los 80 dólares y de la reintroducción de las rebajas fiscales sobre los hidrocarburos. Con esas condiciones, la tasa media anual de este ejercicio quedaría en el 3,6% y la del siguiente, en el 2,9%.
La inflación subyacente, que excluye los componentes más volátiles, se moderaría hasta el 2,8% en 2026 y el 2,5% en 2027.
Un crudo más caro tensaría las cifras
Funcas maneja un segundo escenario con el crudo anclado en los 107 dólares hasta el cierre de este año y próximo a los 100 dólares a lo largo de todo 2027. Las tasas medias anuales serían entonces del 3,8% y del 3,6%, respectivamente.
La tercera hipótesis es la que la propia fundación califica de «más favorable». Contempla un descenso del precio de la materia prima hasta rondar los 75 dólares al término de 2026 y los 60 dólares al final de 2027.
En ese caso, la media anual de este año bajaría al 3,5% y la del próximo ejercicio se quedaría en el 2,1%. La distancia entre las distintas hipótesis muestra hasta qué punto la factura energética condiciona hoy la trayectoria de los precios en España.
