Indra, compañía tecnológica participada por la SEPI, acometerá una transformación radical para redefinir el futuro de Minsait. La irrupción de la inteligencia artificial y la creciente presión sobre la rentabilidad han obligado al grupo a contratar el asesoramiento de McKinsey.
Ángel Simón, presidente de Indra, y Josep Maria Recasens, consejero delegado, impulsarán una revisión comercial exhaustiva. El objetivo es incorporar nuevas herramientas algorítmicas, reorganizar perfiles profesionales y automatizar servicios para mejorar drásticamente los márgenes.
El freno en los contratos y la cautela del mercado
El auge algorítmico está generando una paralización tangible en las adjudicaciones tecnológicas. Los grandes clientes están acortando sus ciclos de renovación y aplazando la firma de contratos ante las dudas sobre qué necesidades digitales tendrán a corto plazo.
El propio Recasens reconoció este frenazo comercial ante analistas de firmas como UBS y Santander. El directivo confirmó que las corporaciones exigen ahora menos compromisos a largo plazo en un fenómeno de incertidumbre que afecta transversalmente a todos los sectores.
El abismo contable entre tecnología y defensa
Las cuentas de los primeros nueve meses de 2026 evidencian el estancamiento de una filial que factura la mitad del grupo. Minsait registró 2.240 millones de euros, apenas un 0,6% más interanual, mientras que la nueva contratación retrocedió un preocupante 1,4%.
La situación empeoró notablemente durante el tercer trimestre, cuando los ingresos cayeron un 3,5% y los nuevos pedidos se desplomaron un 10,4%. Como resultado, el margen operativo EBIT de Minsait quedó anclado en un modesto 6%, muy inferior al 9,8% global consolidado.
El impacto en las divisiones y el ajuste de plantilla
El área de Digital y Soluciones, que aporta el 59% de los ingresos de la filial, frenó su avance al 1% en el tercer trimestre. Por su parte, la división de Outsourcing sufrió una fuerte caída acumulada del 13,1%, lastrada por la desconsolidación de procesos BPO.
Esta reestructuración ha impactado de lleno en los recursos humanos de la corporación. Minsait cerró el mes de septiembre con 41.084 empleados, lo que representa un drástico recorte interanual de 5.865 trabajadores tras diversas ventas y ajustes en el mercado latinoamericano.
Rumores de desinversión y precedentes históricos
El estancamiento frente a la robustez del área de Defensa sigue alimentando especulaciones sobre una posible venta o desmantelamiento progresivo. No obstante, fuentes internas de la compañía aseguran que la vocación actual pasa por retener el activo y transformar su modelo de negocio.
Los antecedentes justifican el nerviosismo del mercado. En 2024, bajo el mandato de Marc Murtra y José Vicente de los Mozos, la empresa intentó vender la división apoyada por Citi, AZ Capital y Gómez-Acebo & Pombo por unos 2.000 millones de euros, sin éxito.
La nueva hoja de ruta y la venta de consultoría
Posteriormente, Ángel Escribano, expresidente del grupo, descartó vender la totalidad del negocio, abriendo la puerta a desinversiones parciales tras cancelar la venta de Nuek. Así, en mayo de 2026 traspasó Minsait Business Consulting al fondo Waterland, afectando a 1.700 profesionales.
El nuevo plan estratégico definitivo de la compañía se presentará a los inversores el próximo 25 de noviembre. La hoja de ruta oficial priorizará la industria militar, las tecnologías de doble uso y el crecimiento exponencial del desarrollo de productos propios.
El salvavidas del euro digital y el auge de IndraMind
En medio de esta tormenta organizativa, Minsait ha logrado retener su influencia en las infraestructuras críticas continentales. El Banco Central Europeo (BCE) ha seleccionado al consorcio formado por Indra y Telefónica para conectar el futuro euro digital en mayo de 2027.
En paralelo, la nueva división IndraMind asume el liderazgo en inteligencia artificial y ciberdefensa bajo el mando directo del consejero delegado. Miguel Forteza, director financiero, destacó que esta unidad aportó 280 millones hasta septiembre, rozando ya los ingresos de todo 2025.
