La inflación en España mantiene su resistencia en el 3,2% durante mayo, lo que afecta significativamente el poder adquisitivo de los hogares. Esta cifra, publicada por el INE, deja ver que el 3,2% registrado en abril no era un techo, sino un suelo que indica una persistente presión inflacionista.
Sergio Mensaque, responsable de inversiones de Avanza Previsión, señaló que la incapacidad de la inflación para bajar este umbral, junto al aumento de la inflación subyacente al 2,9%, comienza a erosionar la confianza de los consumidores. Esto amenaza la rentabilidad real de los ahorros familiares.
Preocupación por el ahorro a largo plazo
El aumento del IPCA al 3,6% propicia un entorno complicado para quienes esperaban una relajación de la política monetaria. Esto confirma que las presiones inflacionistas en España persisten, complicando la situación económica.
El sector asegurador del país debe prepararse para tiempos de incertidumbre. La estabilidad de la inflación en estos niveles no refleja salud económica, sino un obstáculo que demanda una gestión más rigurosa y defensiva para proteger a las familias en este entorno de elevado coste de vida.
