Los family offices están realizando cambios estratégicos en sus carteras para adaptarse a un entorno geopolítico y económico incierto, según el informe de UBS presentado en Londres y Zúrich. La diversificación de divisas y la inversión en inteligencia artificial son claves.
Entorno global impredecible
El riesgo geopolítico es la principal preocupación para estos inversores, que están diversificando en activos y regiones. Benjamin Cavalli, director de Clientes Estratégicos y Conectividad Global de UBS Global Wealth Management, señala que muchos están considerando reducir la exposición al dólar estadounidense.
Por primera vez, el 60% de los family offices planea cambiar su asignación de activos en el próximo año. Aunque los mercados desarrollados siguen siendo fundamentales, hay un mayor interés en mercados emergentes y activos alternativos.
Temas de inversión principales
La inteligencia artificial se mantiene como una prioridad inversora, con un 65% de los family offices ya invirtiendo en ella. Según Yves-Alain Sommerhalder, director de Global Wealth Management Solutions en UBS, esta temática es clave para los inversores.
Otros sectores de interés incluyen la energía y los recursos, donde el 37% está invirtiendo, y las infraestructuras. Las criptomonedas siguen siendo una asignación de nicho.
Desafíos en la sucesión
A pesar de la profesionalización, muchos family offices enfrentan deficiencias en gobernanza y sucesión. El 68% opera con procesos formales de medición de rendimiento, pero solo un 35% tiene un plan de sucesión definido.
La próxima generación también presenta retos, con solo un 27% de las entidades formando a sus herederos adecuadamente para futuros roles.
