Moeve y Galp rompen su fusión de 15.000 millones tras nueve meses

La integración habría creado un gigante ibérico con 3.500 gasolineras y tres refinerías, rival directo de Repsol.
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Transporte Moeve :: ShutterStock

Moeve y Galp han cancelado su proyecto de fusión, según publica El Mundo. Ambas compañías lo comunicaron este lunes por la mañana, nueve meses después de anunciar la operación el 8 de enero de 2026.

El acuerdo, valorado por fuentes de mercado en más de 15.000 millones de euros, buscaba integrar los negocios de gasolineras e industria de la segunda petrolera española y la primera portuguesa. La estructura prevista contemplaba dos plataformas independientes: IndustrialCo, con refino, química, trading e hidrógeno, y RetailCo, con las estaciones de servicio. En la primera, Moeve habría sido el accionista mayoritario; en la segunda, ambas compañías habrían participado en proporciones similares.

«Tras extensas conversaciones, no fue posible alcanzar un acuerdo comercial con Galp», declaró Maarten Wetselaar, consejero delegado de Moeve. El directivo subrayó que la fusión se concibió como un acelerador de la estrategia de la empresa, no como un requisito para ejecutarla.

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El fracaso cierra una operación que habría reconfigurado el mapa energético ibérico: más de 3.000 gasolineras, capacidad para procesar 700.000 barriles diarios y una posición de liderazgo en moléculas verdes como el hidrógeno o el amoniaco.

En Portugal, la operación nunca estuvo exenta de resistencia. El principal foco de tensión: la refinería de Sines, la única del país, cuyo control pasaría a manos de una empresa participada mayoritariamente por capital extraeuropeo —la emiratí Mubadala (61 %) y el fondo estadounidense Carlyle—. La ministra de Energía portuguesa, María da Graça Carvalho, confirmó este verano ante el Parlamento que el Gobierno analizaba la operación y barajaba imponer condiciones.

Moeve afronta la ruptura con la vista puesta en su estrategia Positive Motion. La compañía ha iniciado la construcción del mayor proyecto de hidrógeno verde de Europa, está próxima a completar el mayor complejo de biocombustibles de segunda generación del sur del continente —previsto para 2027— y ya ha desinvertido más del 70 % de sus activos de exploración y producción de petróleo, redirigiendo dos tercios de su inversión hacia la transición energética.

En el plano organizativo, Moeve cerró hace un mes una reestructuración de su cúpula directiva: el comité de dirección pasó de diez a ocho miembros, relevó a tres altos cargos e incorporó a Robin Mooldijk, exdirectivo de Shell, para liderar una nueva macrodivisión de Operaciones.

«Seguimos plenamente centrados en ejecutar nuestra transformación con disciplina financiera y en generar valor sostenible a largo plazo», afirmó Wetselaar.

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