OHLA cerró los seis primeros meses del año con un beneficio neto de 500.000 euros, después de recoger el impacto temporal y extraordinario asociado al litigio Flaggers. Excluido ese efecto no recurrente, el beneficio neto atribuible se eleva a 27,1 millones de euros, frente a las pérdidas de 29,7 millones registradas en el mismo periodo de 2025.
La cifra también mejora el resultado del primer trimestre de 2026, que fue de 7,8 millones de euros. El Ebitda del semestre alcanzó los 103,6 millones y, sin el impacto del litigio, el Ebitda recurrente subió hasta los 116,9 millones, un 39% más que un año antes, con un margen del 6,7%.
El grupo está encabezado por Luis Amodio, presidente, y Tomás Ruiz, consejero delegado (CEO). Las ventas del conjunto de la compañía, incluida la actividad de Servicios, sumaron 2.035 millones de euros, un 3,4% más que en el primer semestre de 2025.
Caja y liquidez al alza en el segundo trimestre
Entre abril y junio, la constructora registró una generación de caja de la actividad de 96,4 millones de euros, lo que compensó parcialmente el efecto estacional habitual del primer trimestre. El semestre se cerró con una posición de liquidez con recurso de 711,3 millones de euros, frente a los 613,0 millones del cierre de marzo.
La división de Construcción concentró la mejora operativa. Su Ebitda se situó en 120,1 millones de euros, un 10,7% más, y el margen sobre ventas escaló hasta el 7,3% desde el 6,8% de un año antes.
La cifra de negocio de esa área creció un 3,8%, hasta los 1.650 millones de euros. La cobertura de actividad se amplió a 28,3 meses, frente a los 26,8 meses del mismo periodo de 2025.
El Supremo cierra el pleito de la M-12
Con posterioridad al cierre del semestre y antes de la presentación de estas cuentas, la compañía resolvió una de las contingencias más relevantes que arrastraba desde hacía más de una década. La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo desestimó íntegramente los recursos interpuestos por varios fondos de titulización en relación con las desviaciones de costes de construcción de la autopista M-12 de acceso al Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
La resolución pone fin a un proceso cuyas reclamaciones ascendían a 212 millones de euros, más 71 millones en concepto de intereses.
