Pablo Isla, presidente de Nestlé, ha pedido a las empresas que no permitan que el contexto geopolítico frene su actividad. El directivo defendió este martes 19 de mayo, durante el VII Foro Internacional «Expansión», que las compañías deben analizar los riesgos sin caer en la parálisis.
Isla describió el escenario económico como complejo, volátil y con sobresaltos, pero insistió en que la respuesta empresarial no puede limitarse a esperar. Su mensaje apunta a una gestión más centrada en la ejecución, los procesos y la capacidad de adaptación.
«Tenemos que actuar, tenemos que seguir desarrollando nuestro negocio», señaló Pablo Isla, presidente de Nestlé, durante su intervención. El directivo vinculó esa idea con una prioridad concreta: mantener el foco en aquello que una compañía puede controlar.
Foco en lo controlable
El presidente de Nestlé defendió que las empresas deben concentrarse en sus mercados, productos, procesos y eficiencias. Para Isla, esa disciplina permite responder mejor a una etapa marcada por tensiones internacionales y cambios en las cadenas globales de suministro.
La compañía ha situado sus inversiones e innovación alrededor de cuatro pilares: café, nutrición y salud, comida para mascotas, y alimentación y aperitivos. Isla destacó esas líneas como ámbitos prioritarios tras la presentación de los resultados anuales de febrero.
El directivo también puso el acento en la necesidad de contar con una estrategia clara y con un buen gobierno corporativo. Esa combinación, según su planteamiento, debe servir para reducir la dispersión interna y reforzar la toma de decisiones.
La IA entra en la agenda
Pablo Isla también abordó el impacto de la inteligencia artificial (IA) en las empresas. Aunque se mostró optimista, advirtió de que su transformación será «profunda y difícil de predecir», una idea que sitúa a la tecnología como reto operativo y cultural.
Nestlé ya utiliza herramientas de IA generativa con más de 100.000 empleados, según la información publicada por Asatu News. La multinacional trabaja además con socios tecnológicos como IBM, Microsoft y Nvidia para incorporar estas capacidades a su actividad.
Isla defendió que no hace falta ser un superexperto para participar en esta transformación, pero sí mantener una actitud abierta hacia el uso de las herramientas. El cambio, por tanto, no queda solo en manos de los equipos técnicos.
Empresa, tecnología y competitividad
La intervención de Isla llega en una etapa en la que las grandes compañías revisan su exposición a la geopolítica, los costes, la digitalización y la productividad. En ese marco, Nestlé intenta reforzar una hoja de ruta basada en categorías estratégicas y eficiencia operativa.
El mensaje de Pablo Isla deja una idea central para el tejido empresarial: la incertidumbre seguirá presente, pero las compañías deben reforzar su ejecución, su gobierno interno y su capacidad para incorporar tecnología sin perder el control de sus prioridades.
