Ryanair ha cerrado el primer trimestre de su ejercicio fiscal 2027 con un beneficio neto de 538 millones de euros, un 34% menos que los 820 millones obtenidos durante el mismo periodo del año anterior. El resultado también quedó por debajo de los 579 millones esperados por los analistas.
La aerolínea atribuye el retroceso al encarecimiento del combustible y a la reducción de las tarifas. El 20% del queroseno que no estaba protegido mediante coberturas financieras duplicó su precio durante el trimestre, presionando directamente los márgenes del grupo.
El precio medio de los billetes descendió un 6% entre abril y junio. Michael O’Leary, consejero delegado de Ryanair, explicó que la incertidumbre económica y el conflicto en Oriente Próximo llevaron a la compañía a estimular las reservas con precios más bajos.
Más pasajeros, pero menos ingresos por viajero
La bajada de las tarifas permitió a Ryanair aumentar un 6% su tráfico, hasta alcanzar los 61,3 millones de pasajeros. Sin embargo, los ingresos obtenidos por cada viajero disminuyeron un 5%, mientras que el nivel de ocupación se mantuvo alrededor del 94%.
Los ingresos totales avanzaron apenas un 1%, hasta los 4.380 millones de euros. Los ingresos auxiliares, procedentes de servicios como la selección de asiento, el equipaje o la venta a bordo, alcanzaron los 1.470 millones y crecieron en línea con el tráfico.
El aumento de la actividad no consiguió compensar la presión sobre los gastos. Los costes operativos crecieron un 11%, hasta los 3.810 millones de euros, mientras que los costes unitarios se elevaron alrededor de un 5%.
Ryanair protege el 80% de su combustible
La compañía tiene cubierto aproximadamente el 80% del combustible previsto para el ejercicio fiscal 2027 a un precio cercano a los 67 dólares por barril. Esta protección ha limitado el impacto de la subida del queroseno, aunque no ha evitado el deterioro del beneficio.
Ryanair ha comenzado también a contratar coberturas para el siguiente ejercicio. La aerolínea ya ha asegurado alrededor del 15% de sus necesidades para 2028, aunque a un coste superior, próximo a los 85 dólares por barril.
O’Leary considera que estas operaciones permitirán ampliar la ventaja de costes de Ryanair frente a otras aerolíneas europeas más expuestas a la volatilidad del petróleo y a la fortaleza del dólar.
Las tarifas seguirán bajo presión este verano
La compañía anticipa que los precios de los billetes continuarán ligeramente por debajo de los registrados un año antes durante el segundo trimestre fiscal. Las reservas siguen realizándose más tarde, obligando a Ryanair a ajustar sus tarifas en función de la demanda.
Pese a esta debilidad, la aerolínea asegura que no ha detectado una caída de las reservas por las olas de calor en Europa. Los vuelos hacia destinos del Mediterráneo continúan operando con elevados niveles de ocupación.
El director financiero, Neil Sorahan, prevé que los problemas de costes provoquen quiebras y recortes de capacidad entre las aerolíneas europeas durante el invierno. Una menor oferta de vuelos podría favorecer una recuperación de las tarifas a partir de 2027.
