Shein tendrá que convencer a los inversores de que todavía merece una valoración de entre 40.000 y 50.000 millones de dólares. El grupo de comercio electrónico prepara su salida a bolsa en Hong Kong en un momento marcado por la ralentización de sus ventas, la reducción de sus márgenes y el aumento de las barreras comerciales en Estados Unidos y Europa.
El folleto presentado ante la Bolsa de Hong Kong muestra que la facturación de la compañía creció un 8% durante 2025, hasta alcanzar los 41.800 millones de dólares. Sin embargo, el beneficio neto descendió cerca de un 39%, hasta los 2.060 millones de dólares.
El deterioro continuó durante el primer trimestre de 2026. Shein registró unas pérdidas de 99 millones de dólares, frente a los beneficios obtenidos durante el mismo periodo del ejercicio anterior, mientras sus ingresos apenas avanzaron un 1,1%, hasta los 9.000 millones.
Los márgenes preocupan a los inversores
Una parte de las pérdidas trimestrales procede de un ajuste contable de 328 millones de dólares relacionado con la valoración de sus acciones preferentes convertibles. Aun así, la evolución del negocio refleja una pérdida de impulso: el beneficio operativo cayó un 26% y el margen operativo descendió hasta el 2,9%, frente al 3,9% registrado un año antes.
Los inversores podrían dejar de valorar a Shein como una plataforma tecnológica de hipercrecimiento y empezar a considerarla un negocio minorista y logístico expuesto a costes comerciales, regulatorios y operativos cada vez mayores, según los analistas consultados por Reuters.
La valoración pretendida para la salida a bolsa ya representa un fuerte recorte frente a los máximos alcanzados por la compañía. Shein fue valorada en 98.200 millones de dólares en 2022, pero esa cifra cayó hasta los 64.000 millones en una ronda de financiación realizada dos años después.
La horquilla de entre 40.000 y 50.000 millones supondría, por tanto, una reducción de hasta el 59% respecto a su valoración máxima. Algunos inversores consideran que incluso el extremo inferior de esa horquilla podría resultar elevado ante el debilitamiento de las perspectivas de crecimiento del grupo.
Estados Unidos y Europa frenan su crecimiento
La eliminación en Estados Unidos de la exención arancelaria para los paquetes de bajo valor ha golpeado uno de los principales motores del modelo de Shein. Los ingresos de la compañía en el país cayeron un 14% durante el primer trimestre, hasta los 2.000 millones de dólares.
La compañía estudia elevar sus precios en Estados Unidos para compensar parte de los costes adicionales. Europa representa otro desafío, después de la introducción de una tasa de 3 € para las importaciones de comercio electrónico de bajo valor, que podría provocar un impacto similar o incluso superior al observado en el mercado estadounidense.
El continente europeo se convirtió en el mayor mercado individual de Shein en 2024. Sus ingresos en la región alcanzaron los 14.800 millones de dólares en 2025, equivalentes al 35,4% de la facturación total, mientras que Estados Unidos redujo su peso hasta el 24,1%.
La compañía depende ahora cada vez más de los países situados fuera de Estados Unidos y Europa. Estos mercados generaron 16.900 millones de dólares en 2025 y representaron el 40,5% de sus ingresos, por lo que serán fundamentales para sostener el crecimiento que Shein necesita demostrar ante los inversores.
La salida a bolsa de Hong Kong será el tercer intento de Shein por cotizar, después de que sus planes anteriores en Nueva York y Londres no prosperasen. Aunque la operación previsiblemente despertará interés, la compañía llega al mercado lejos de la posición dominante que alcanzó durante los primeros años de la década y con mayores dificultades para justificar su valoración.
