El beneficio de Alibaba se ha quedado en la cuarta parte. El grupo chino de comercio electrónico ganó 1.338 millones de euros en el primer trimestre de su ejercicio fiscal, cerrado el 30 de junio, un 75,56% menos que un año antes. La cifra equivale a 10.537 millones de yuanes o 1.566 millones de dólares.
Las cuentas llegaron el jueves al parqué de Hong Kong, donde la tecnológica tiene sus acciones admitidas a negociación. El desplome no se explica solo por el negocio: pesaron el retroceso de los ingresos operativos y unos resultados menores tanto en las desinversiones como en la valoración de mercado de su cartera de participaciones.
Los ingresos, en cambio, siguieron subiendo. Entre abril y junio el grupo facturó 268.953 millones de yuanes, es decir, 34.142 millones de euros —39.965 millones de dólares—, un 8,6% más en términos interanuales.
Una factura tecnológica al alza
La compañía publica además una medida propia del resultado que deja fuera las pérdidas por inversiones. Ni con ese filtro sale bien parado el trimestre: el descenso es del 38%. El propio grupo apunta al aumento del gasto en tecnología derivado de su hoja de ruta, apoyada en la inteligencia artificial (IA).
La partida que más se ha movido es la inversión. El gasto de capital subió un 75% interanual hasta rondar los 67.678 millones de yuanes, unos 8.590 millones de euros (10.057 millones de dólares), volcados sobre todo en infraestructura para IA y en los costes que exige desarrollarla.
Eddie Wu, consejero delegado del grupo, defiende ese esfuerzo con dos cifras: los servicios de IA encadenan doce trimestres creciendo a tasas de tres dígitos y la computación en la nube aportó un 45% más. Habla de un «trimestre sólido».
«Con nuestra estrategia integral de IA, hemos puesto a Alibaba en una posición superior para aprovechar el considerable aumento de la demanda de IA y computación para IA», afirmó Wu, que citó varios modelos lanzados «con rendimiento de primer nivel» y el agente empresarial QwenWork.
El comercio en línea sigue sosteniendo la cuenta
El peso de esos negocios todavía es limitado. Nube e IA suman el 18% de la facturación. El resto procede de las tiendas en línea: Taobao y Tmall dentro de China y AliExpress fuera, con actividad en España.
El bloque doméstico perdió un 8% de ingresos, lastrado por la debilidad del consumo interno. La excepción está en el comercio instantáneo, las entregas casi inmediatas de productos que antes tardaban días, que avanzó un 45%. La parte internacional cedió un 1%.
«Nuestro negocio de comercio instantáneo siguió mejorando su rendimiento unitario y mantuvo su cuota de mercado, mientras que el negocio general de comercio electrónico dio beneficios resistentes», resumió Toby Xu, director financiero.
Xu sostiene que las sinergias entre las actividades principales y la creciente monetización de la IA dan al grupo «una mayor flexibilidad estratégica y financiera» para seguir invirtiendo de forma «disciplinada y constante».
