Bankinter ha puesto en marcha una nueva estrategia para reforzar su negocio de empresas, uno de los pilares tradicionales de la entidad y una de sus principales fuentes de ingresos. El plan busca adaptar su modelo de atención a un tejido empresarial cada vez más diverso y especializado.
La principal medida será una resegmentación integral de la cartera de clientes, que permitirá al banco distribuir sus equipos, productos, centros y canales digitales de acuerdo con el tamaño y las necesidades de cada compañía.
El nuevo modelo sustituye la clasificación anterior, dividida en tres categorías según la facturación, por una estructura formada por cinco segmentos empresariales.
Cinco categorías según la facturación
Bankinter consideraba hasta ahora pymes a las empresas con una facturación inferior a 5 millones de euros. Las medianas empresas se situaban entre 5 y 50 millones, mientras que la banca corporativa agrupaba a las compañías que superaban esa última cifra.
La nueva clasificación eleva hasta los 10 millones de euros el límite de facturación para las pymes. A partir de ese umbral, la entidad crea dos segmentos de medianas empresas: uno para compañías que facturan entre 10 y 30 millones y otro para aquellas que se sitúan entre 30 y 150 millones.
La banca corporativa atenderá a las empresas con una facturación comprendida entre 150 y 1.000 millones de euros, mientras que las grandes corporaciones formarán una categoría propia destinada a compañías que superen los 1.000 millones.
Diferentes servicios para cada empresa
La entidad asegura que esta nueva división le permitirá adaptar el nivel de especialización, asesoramiento y acompañamiento a la dimensión, la complejidad operativa y las perspectivas de crecimiento de cada cliente.
En los segmentos de menor tamaño, el banco centrará su propuesta en la agilidad, la accesibilidad, la digitalización y la simplificación de los procesos vinculados con la gestión diaria de las empresas.
A medida que aumente el tamaño de las compañías, el modelo incorporará equipos especializados y soluciones avanzadas en áreas como la financiación estructurada, el negocio internacional y los servicios transaccionales complejos.
El gestor, eje de la relación
La estrategia también contempla una mayor especialización de los profesionales. Cada segmento contará con gestores y equipos familiarizados con la realidad económica, financiera y sectorial de las empresas a las que prestan servicio.
Bankinter pretende que este conocimiento permita anticipar las necesidades de los clientes y ofrecer soluciones más ajustadas a sus decisiones de inversión, financiación, internacionalización y gestión del riesgo.
«Nuestro objetivo es evolucionar el modelo hacia una mayor especialización, donde el conocimiento profundo del cliente y de su complejidad financiera nos permita acompañar mejor sus decisiones de crecimiento, inversión y gestión del riesgo», ha explicado Maite Cañas, directora de Empresas de Bankinter.
Una actividad estratégica para Bankinter
La banca de empresas ha formado parte históricamente del modelo de negocio de Bankinter. La entidad considera que la transformación económica, la incertidumbre geoestratégica y la creciente sofisticación financiera de las compañías ofrecen nuevas oportunidades para ganar cuota de mercado.
La adecuación de los recursos y los modelos de atención también busca mejorar la eficiencia y aprovechar de forma más equilibrada el potencial de cada segmento empresarial.
Con esta reorganización, Bankinter pretende impulsar el crecimiento de su negocio de empresas y reforzar su posicionamiento como entidad financiera para compañías en diferentes fases de desarrollo.
