Ocho estados de EEUU demandan a OpenAI por la seguridad de los menores

Ocho estados norteamericanos denuncian a la creadora de ChatGPT por primar sus ingresos comerciales frente al riesgo infantil.
Sam Altman, CEO de OpenAI Sam Altman, CEO de OpenAI
Sam Altman, CEO de OpenAI :: Shutterstock

OpenAI se enfrenta a una ofensiva judicial en Estados Unidos. Las fiscalías de Iowa, Kansas, Nebraska, Virginia Occidental, Arkansas, Arizona, Idaho y Montana han presentado reclamaciones por separado contra la compañía tecnológica. El eje central de estas demandas sostiene que la firma antepuso sus intereses comerciales a la seguridad de los menores de edad.

Para articular este ataque, los estados han evitado el complejo debate ético sobre la inteligencia artificial y han optado por la vía rápida de las leyes de protección al consumidor. Las acusaciones señalan que la empresa no advirtió con transparencia de los peligros de ChatGPT e indujo a error a sus clientes sobre la seguridad real de su servicio.

Esta nueva maniobra judicial utiliza como munición varios litigios previos, todavía en curso, impulsados por familias que atribuyen al chatbot un papel relevante en la muerte de sus seres queridos. Al utilizar la estricta normativa de consumo, los fiscales estatales han encontrado un atajo muy eficaz y mediático para actuar ante la lentitud de la regulación federal estadounidense.

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El golpe apunta directamente al motor de crecimiento de OpenAI. ChatGPT es su principal puerta de entrada para usuarios particulares y suscripciones, por lo que cualquier limitación de uso por edad amenaza gravemente sus cuentas. Además, esta oleada de demandas afecta a su negocio corporativo, ya que las grandes empresas auditan el historial legal de sus proveedores de software, salpicando de paso a socios e inversores clave como Microsoft.

El resto de la industria observa el proceso con cautela. Empresas rivales como Google y Anthropic operan bajo las mismas normativas estatales, pero la condición de líder del mercado convierte a OpenAI en el primer objetivo natural de los fiscales para intentar sentar jurisprudencia.

El contraste regulatorio con Europa y España

Mientras Estados Unidos libra esta batalla en los juzgados, Europa ya aplica sus propias reglas. El nuevo marco regulatorio europeo exige evaluaciones de riesgo obligatorias a los modelos de IA de uso general, y la Ley de Servicios Digitales prohíbe expresamente la publicidad segmentada dirigida a menores de edad.

En España, la protección infantil en entornos digitales avanza con la creación de la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial y la tramitación de un anteproyecto de ley sobre menores y pantallas. El debate local sobre cómo verificar la edad de los usuarios responde a las históricas exigencias de los grandes operadores del IBEX 35, que llevan años reclamando reglas homogéneas para acabar con la asimetría regulatoria que les penalizaba frente a las grandes plataformas globales.

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