El fabricante de cosméticos Puig Brands pasará a controlar la totalidad de Isdin tras pactar la compra de la mitad del capital que aún estaba en manos de la farmacéutica Esteve.
El precio acordado alcanza los 1.200 millones de euros y el acuerdo llegó al registro de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) este lunes, ya con las bolsas cerradas.
Un pago en dos tramos y con horizonte en 2029
El grupo abonó 900 millones al formalizarse la transacción. Los 300 millones pendientes quedan aplazados hasta el primer trimestre de 2029, bajo la fórmula de un pago diferido fijo que no devengará intereses. Para afrontar el desembolso, la compañía recurrirá a fondos propios y a deuda financiera.
El calendario de la integración es más largo de lo habitual. La marca dermocosmética no quedará bajo la propiedad del comprador hasta el primer trimestre de 2027, un plazo que el grupo vincula en su comunicado a la «obtención de dichas autorizaciones regulatorias».
Una sociedad que arrancó hace medio siglo
La otra mitad accionarial ya pertenecía al comprador desde 1976, de modo que la operación cierra un reparto al 50% que se prolongó durante cinco décadas. Aunque ya comercializa artículos de este segmento, el grupo sitúa el cuidado de la piel como «una prioridad estratégica» dentro de su catálogo de marcas.
«Estamos agradecidos a la familia Esteve por su contribución decisiva y por la confianza que ha caracterizado nuestra colaboración [durante 50 años]», declaró el presidente ejecutivo de la compañía catalana, Marc Puig, quien puso el acento en la tradición científica de la firma adquirida y en «su desarrollo futuro».
El vendedor dio por buena la continuidad del proyecto. El presidente del consejo de administración de Corporación Químico-Farmacéutica Esteve (CQFE), Albert Esteve, afirmó que el pacto «se ha alcanzado con plena confianza en el futuro de ISDIN bajo el liderazgo de Puig y en el compromiso de CQFE de preservar y desarrollar su legado industrial en el ámbito de la salud y el medicamento».
Ventas planas y menos beneficio en 2025
La firma, identificada en el mercado por sus protectores solares, facturó 647 millones de euros en 2025, una cifra que se mantuvo sin cambios frente al año anterior. El beneficio neto, en cambio, retrocedió un 14%, un deterioro que la propia empresa achacó a la volatilidad económica y a la transformación de los hábitos de compra.
Con esas cuentas sobre la mesa, la dermocosmética había marcado como meta principal ganar tamaño fuera de España y consolidar su presencia en los territorios donde ya vende.
La adquisición supone un giro para el comprador después de un intento fallido. Las conversaciones para fusionarse con The Estée Lauder Companies se rompieron el pasado mayo sin acuerdo: el grupo resultante habría rozado una valoración bursátil de 35.000 millones de euros, con una facturación conjunta por encima de los 18.000 millones.
