Revolut cerró 2025 con un beneficio antes de impuestos de 1.700 millones de libras (2.200 millones de dólares) y una valoración privada de 115.000 millones de dólares, por encima de la capitalización de Barclays y Société Générale. El banco digital con sede en Londres mantiene al mismo tiempo un negocio crediticio muy reducido y unos ingresos por cliente muy inferiores a los de la banca tradicional.
La entidad declara 80 millones de clientes, frente a los 84 millones de JPMorgan y los 41 millones de HSBC. En Irlanda, según sus propios datos, el 80% de la población adulta tiene una cuenta abierta con la compañía.
El beneficio de la firma sigue lejos de los 9.000 millones de libras que registró Barclays, aunque crece a mayor velocidad. En junio, Paulo Macedo, consejero delegado de Caixa Geral de Depósitos, el mayor banco de Portugal, afirmó que 2025 sería el último ejercicio en el que la entidad lusa, con 150 años de historia, ganaría más que Revolut.
Una amenaza para la banca europea
«Cuando vas a Europa, los consejeros delegados de los bancos hablan de Revolut como su amenaza más importante por su marketing agresivo y su crecimiento», señaló Cihan Duran, director en S&P Global Ratings.
Nik Storonsky, consejero delegado de la compañía, ha insistido en su objetivo de convertirla en un banco verdaderamente global, con entrada en mercados que van de México a Australia. El grupo ha anunciado varias licencias nuevas en las últimas semanas, mientras entidades como HSBC reducen su presencia minorista.
En Estados Unidos, donde opera con una licencia provisional, la competencia será más dura, según los inversores. «Estados Unidos podría ser potencialmente el mayor crecimiento para Revolut. Al mismo tiempo, es el mercado más competitivo», indicó Konstantin Sidorov, consejero delegado del London Technology Club, que invirtió cuando la valoración era de 5.500 millones de dólares.
Poco crédito y poca cuenta principal
Un análisis de Reuters sobre sus cifras muestra unos ingresos por cliente y unos saldos medios de depósito muy inferiores a los de la banca convencional. Con 2.200 millones de libras en préstamos al cierre de 2025, su ratio de créditos sobre depósitos es del 6%, frente al 55% de HSBC y al 86% de Société Générale.
Un portavoz de la firma defendió por correo electrónico que el grupo tiene un «modelo de negocio diversificado», con ingresos procedentes de distintos productos y servicios en lugar del crédito. «Eso significa que nuestro crecimiento depende de construir cosas que los clientes valoran, y no de los tipos de interés», añadió.
La entidad no detalló en sus últimos resultados cuántos usuarios la emplean como banco principal, aunque sí dijo que la cifra creció un 45% interanual. Alex Immerman, inversor de Andreessen Horowitz, explicó a Reuters que vigila esa adopción y los saldos totales de clientes.
Multas e incidentes
El historial reciente incluye una multa en Lituania por fallos en la prevención del blanqueo —la compañía alegó que no se identificaron casos confirmados y que firmó un acuerdo con el banco central— y el envío accidental, en septiembre, de datos de clientes a piratas informáticos que se hicieron pasar por investigadores gubernamentales. En 2024 y 2025 fue el banco con más reclamaciones por fraude en Reino Unido, según datos del Ombudsman recopilados por Which?.
