Steelcase convierte su oficina en una plaza social

Steelcase renueva La Plaza de su WorkLife Madrid para reforzar bienestar, colaboración y comunidad en la oficina híbrida.
Uno de los espacios de La Plaza Uno de los espacios de La Plaza
Uno de los espacios de La Plaza :: Steelcase

Steelcase ha convertido su WorkLife de Madrid en un ejemplo de cómo el diseño de oficinas puede influir en el bienestar, la colaboración y la forma en la que las personas se relacionan dentro de una organización.

La compañía ya defendía en 2020 un modelo sin puestos fijos, con espacios elegibles según la tarea, el estado de ánimo o las necesidades de concentración de cada profesional.

Zona común de Steelcase :. Steelcase

Ese enfoque se apoyaba en una idea concreta: crear zonas individuales, grupales, abiertas y privadas para que cada persona pudiera decidir dónde trabajar en función del momento. Desde escritorios apartados hasta áreas para el trabajo en equipo, la oficina se planteaba como un entorno flexible, no como una suma de mesas asignadas.

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La renovación de La Plaza lleva esa filosofía un paso más allá. El espacio actúa como eje social del WorkLife Madrid y conecta áreas concebidas como una pequeña ciudad: los «Vecindarios», orientados al trabajo individual; los «Cruces», pensados para encuentros espontáneos; y «El Centro», destinado a colaboración y concentración.

Diseñar comunidad

La Plaza no se limita a ordenar el espacio. Su función principal es provocar encuentros. La propuesta parte de una idea sencilla: en los modelos híbridos se han reducido muchas conversaciones informales, y esos momentos siguen siendo relevantes para desbloquear proyectos, compartir información y reforzar vínculos entre equipos.

Zona de trabajo :: Steelcase

El proyecto introduce distintas zonas para responder a usos concretos durante la jornada. El Salón funciona como área de descanso y conversación; El Minutito facilita encuentros rápidos de pie; Péndulo – Coworking permite trabajar o colaborar en un espacio abierto; El Tren ofrece privacidad para conversaciones breves; y Street Café recupera la lógica social de una terraza urbana.

Cada área busca reducir la fricción diaria y reforzar la pertenencia. No se trata solo de poner mobiliario nuevo, sino de construir un entorno donde la pausa, la conversación y la colaboración tengan un lugar reconocible dentro de la experiencia laboral.

Una oficina más flexible

El diseño, desarrollo y construcción del proyecto se ha realizado por el propio equipo de Steelcase, combinando investigación, diseño, ingeniería, fabricación y artesanía. Esa integración permite ajustar el espacio a sus estándares de calidad, sostenibilidad y funcionalidad.

La Plaza incorpora soluciones modulares, iluminación pensada para aportar calidez, acabados duraderos y elementos que pueden reconfigurarse según las necesidades del espacio. Este planteamiento permite que la oficina evolucione sin perder coherencia visual ni funcional.

Zona de entrada :: Steelcase

La propuesta encaja con una tendencia de fondo: la oficina ya no compite solo con el teletrabajo por eficiencia, sino por sentido. Su valor aparece cuando ofrece aquello que resulta difícil replicar en remoto: conexión, aprendizaje informal, confianza y cultura compartida.

En Madrid, Steelcase plantea La Plaza como una declaración sobre el futuro del trabajo. Un espacio pensado para que las personas no solo acudan a trabajar, sino también a encontrarse, compartir contexto y construir comunidad dentro de la organización.

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