Wordsmith AI cierra una ronda de 84 millones de dólares y abre oficina en Barcelona

Wordsmith AI abre oficina en el distrito tecnológico 22@ de Barcelona tras captar 84 millones de dólares en financiación.

La empresa británica Wordsmith AI, especializada en inteligencia artificial aplicada al ámbito jurídico, ha abierto una oficina en el distrito tecnológico 22@ de Barcelona, que se convierte en su sede española. La compañía llega tras captar 84 millones de dólares (72,7 millones de euros) este verano y prevé multiplicar por diez sus ingresos en España durante el próximo año.

La nueva sede se ubicará en el espacio de trabajo compartido OneCoWork Poblenou, en la calle Llacuna número 15, cuya apertura está prevista para septiembre de 2026, según confirmó la propia empresa a EXPANSIÓN. La plantilla en la capital catalana está formada ahora por seis personas.

El objetivo es alcanzar la veintena de empleados el año que viene en toda España, repartidos entre Barcelona y una segunda oficina que el grupo planea abrir en Madrid.

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Una ronda cerrada en dos tramos

La financiación que respalda la expansión se articuló en dos fases. En junio de 2026, la firma levantó una Serie B de 70 millones de dólares (60,6 millones de euros) liderada por los fondos Index Ventures y Highland Europe.

La semana pasada anunció una extensión de la operación con 14 millones de dólares (12,1 millones de euros) adicionales, aportados principalmente por Intact Private Capital y FT Ventures.

«El mundo empresarial ahora se mueve a la velocidad de la IA: los acuerdos se redactan más rápido que nunca, las decisiones se toman con mayor rapidez y el trabajo que antes llevaba una semana ahora se realiza en una tarde», explica Ross McNairn, consejero delegado (CEO) y cofundador de la compañía. «Esto ejerce una gran presión sobre los departamentos legales, ya que su función es facilitar esa velocidad sin perder el control de lo que realmente sucede en la empresa».

Vínculos con el ecosistema catalán

«En muchos sentidos, la idea de Wordsmith nació en Barcelona», afirma McNairn. Dos de los tres cofundadores, él mismo y Robbie Falkenthal, trabajaron juntos como altos ejecutivos en Perk, una empresa tecnológica barcelonesa, antes de crear la firma. McNairn fue director de producto y tecnología de Perk y, previamente, responsable de producto de la también catalana Letgo.

El directivo cita entre las razones de la elección de Barcelona «una amplia reserva de talento internacional, una próspera comunidad tecnológica y de legaltech, y una puerta de entrada natural al sur de Europa».

Unos 40 clientes en España

La firma presta servicios a unos 40 clientes españoles, entre ellos Factorial, Typeform, Holafly, Preply y Exoticca. Su tecnología busca internalizar la actividad jurídica de las empresas y reducir su dependencia de los despachos de abogados y el gasto en asesoría externa, con servicios como la revisión y generación de contratos o los agentes de IA.

La sede central está en Edimburgo (Escocia, Reino Unido) y el grupo cuenta además con oficinas en Londres y Nueva York. La plantilla global es de 150 empleados y la meta es alcanzar los 260 a finales de 2026.

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