Mucho antes de que la impresión 3D, el escaneado o la inteligencia artificial ocuparan buena parte de las conversaciones sobre industria, AsorCAD ya estaba intentando encontrar la forma de utilizar la tecnología para hacer las cosas mejor.
La historia empieza hace 36 años, cuando su fundador comenzó a implantar tecnología 3D con una idea bastante sencilla: entregar los trabajos con el menor número posible de errores y conseguir que quienes continuaran el proceso lo tuvieran un poco más fácil.
De ahí acabaría naciendo AsorCAD, una compañía que ha construido su trayectoria alrededor de la implantación de tecnología 3D en ámbitos que van desde el escaneado hasta la ingeniería, la metodología o la impresión 3D.
El objetivo, explica la compañía, continúa siendo prácticamente el mismo: conseguir que las empresas mejoren sus procesos, ganen competitividad y ahorren tiempo.
En 2022 apareció un nuevo lugar desde el que intentarlo: DFactory Barcelona, el ecosistema de industria 4.0 impulsado por el Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB).
La propuesta convenció a AsorCAD principalmente por una razón: allí había otras empresas haciendo cosas distintas, pero suficientemente cercanas como para poder hacerlas juntas.
La compañía lo resume con un concepto: «Coopetir». O, dicho de otra manera, «cooperar para ser más competitivo».
Una oficina para empezar proyectos, no para terminarlos
La particularidad de AsorCAD es que su centro de operaciones no está realmente en DFactory. La compañía tiene sus instalaciones en Parets del Vallès, donde dispone de unos 400 metros cuadrados en los que concentra sus impresoras 3D, los escáneres y el grueso de su equipo.
DFactory cumple otra función.
Cuando la empresa llegó al ecosistema comenzó con una oficina a la que el equipo acudía para desarrollar proyectos y establecer conexiones con otras compañías. Con el tiempo, su presencia física se ha reducido y actualmente trabaja desde el espacio de coworking.
Pero la finalidad sigue siendo la misma.
«Generalmente lo que hacemos aquí es el embrión de nuevos proyectos que luego acabamos desarrollando en planta de cliente o en nuestras instalaciones», explican desde AsorCAD.
Estar en DFactory les proporciona además una visibilidad que, aseguran, sería difícil conseguir de otra manera. También facilita el contacto tanto con las compañías instaladas en el ecosistema como con aquellas que lo visitan y ofrece un espacio desde el que recibir clientes y mantener reuniones.
Pero, por encima de todo, la empresa destaca la conexión con otras compañías vinculadas a la industria 4.0.
5.000 proyectos después
AsorCAD procede tradicionalmente del sector metalmecánico. Su equipo está formado principalmente por profesionales procedentes de grados superiores relacionados con el diseño mecánico y la fabricación, además de perfiles de ingeniería.
La compañía no desarrolla sus propios productos tecnológicos. Su papel está en otro lugar: hacer que tecnologías desarrolladas por otros fabricantes funcionen dentro de las empresas.
AsorCAD es distribuidor en España de los escáneres de Creaform, fabricante canadiense vinculado al desarrollo del escaneado portátil, y de Stratasys, una de las compañías pioneras de la impresión 3D. De esta última dispone de sus cuatro tecnologías.
Sin embargo, cuando toca explicar qué diferencia a la empresa, AsorCAD no habla primero de máquinas.
Habla de experiencia.
En sus más de dos décadas como empresa de servicios de ingeniería ha participado en más de 5.000 proyectos relacionados con sectores tan diferentes como automoción, aeronáutica, naval, medicina, mantenimiento, arte o patrimonio.
«Ese know-how que tenemos tan brutal de la experiencia nos permite llegar a esas empresas y hacer que la tecnología funcione prácticamente desde el primer día», señalan desde la compañía.
«No lo sé, vamos a probarlo»
AsorCAD trabaja con planificaciones a tres años, aunque en un sector como el suyo buena parte del trabajo consiste precisamente en estar preparado para aquello que todavía no estaba previsto.
La compañía incorpora continuamente nuevas tecnologías de escaneado e impresión 3D, mientras el software que utiliza también va integrando nuevas capacidades.
La inteligencia artificial, de hecho, ya forma parte de algunas de esas herramientas. «La inteligencia artificial ya no es que trabajemos con ella o no, sino que parte de nuestros softwares ya la integran directamente en la parte de evaluación de datos», explican.
Por eso, cuando la empresa habla de los perfiles que quiere incorporar, pone el acento menos en una tecnología concreta y más en una actitud: personas dispuestas a asumir retos.
Porque buena parte de los grandes proyectos de AsorCAD han empezado de una manera bastante poco sofisticada.
«¿Esto se puede hacer?».
Y la respuesta tampoco lo era demasiado: «No lo sé, vamos a probarlo».
De ahí, asegura la compañía, han terminado saliendo proyectos vinculados a la Copa América, Renfe, la industria aeronáutica y otros desarrollos de alta complejidad.
Después de más de 5.000 proyectos, esa pregunta continúa funcionando. Y DFactory se ha convertido precisamente en uno de los lugares donde formularla: un espacio en el que una conversación entre empresas puede convertirse en el embrión del siguiente proyecto que después terminará tomando forma entre escáneres, impresoras 3D y una planta industrial.
