AstraZeneca y Bristol Myers Squibb han mantenido conversaciones preliminares para estudiar una posible integración que daría lugar a una de las mayores compañías farmacéuticas del mundo. La empresa resultante alcanzaría una valoración conjunta cercana a los 400.000 millones de dólares.
Las negociaciones fueron confirmadas a Reuters por una persona conocedora del proceso. Sin embargo, se desconoce si los contactos continúan activos o si las compañías han decidido abandonar la operación.
AstraZeneca ha rechazado realizar comentarios sobre las conversaciones, mientras que Bristol Myers Squibb no respondió inmediatamente a la petición de Reuters. Por el momento, ninguna de las dos farmacéuticas ha anunciado formalmente una oferta o un acuerdo.
Una operación bajo la lupa regulatoria
Una posible fusión afrontaría importantes obstáculos regulatorios en Estados Unidos por el peso que ambas compañías tienen en el mercado de los tratamientos contra el cáncer. Las autoridades podrían exigir desinversiones para reducir la concentración en determinados medicamentos y proyectos de investigación.
Los negocios oncológicos de AstraZeneca y Bristol Myers Squibb compiten directamente en algunas áreas, especialmente en el segmento de las inmunoterapias. Un abogado especializado en competencia consultado por Reuters considera probable que la Comisión Federal de Comercio estadounidense examine los solapamientos entre sus medicamentos y sus carteras de productos en desarrollo.
La operación también tendría una dimensión política. AstraZeneca es una compañía británica, mientras que Bristol Myers Squibb es uno de los principales grupos farmacéuticos estadounidenses, en un momento en el que la Administración de Donald Trump busca impulsar la inversión y la fabricación de medicamentos dentro del país.
El peso de los medicamentos contra el cáncer
AstraZeneca atraviesa una etapa de fuerte crecimiento impulsada por sus tratamientos oncológicos y para enfermedades raras. Los medicamentos contra el cáncer generaron alrededor de 25.000 millones de dólares en 2025, prácticamente la mitad de las ventas totales del grupo.
La farmacéutica también obtuvo cerca de 12.000 millones de dólares con sus tratamientos cardiovasculares, renales y metabólicos. Durante los 14 años de Pascal Soriot como consejero delegado, las acciones de AstraZeneca han multiplicado por más de cuatro su valor.
En Bristol Myers Squibb, los productos oncológicos representaron más del 40% de las ventas durante el primer semestre de 2026. La compañía trata de reforzar su catálogo con nuevos medicamentos ante la pérdida de exclusividad de algunos de sus tratamientos más importantes.
Patentes y grandes adquisiciones
Entre los principales productos de Bristol Myers se encuentran el anticoagulante Eliquis y la inmunoterapia contra el cáncer Opdivo, cuyas patentes podrían expirar en 2028. La compañía también confía en medicamentos más recientes y en proyectos como milvexian, Reblozyl y Camzyos.
Bristol Myers ya protagonizó una de las mayores operaciones de la industria en 2019, cuando adquirió Celgene por alrededor de 80.000 millones de dólares. Para autorizar aquella compra, el regulador estadounidense obligó a Celgene a vender el tratamiento contra la psoriasis Otezla por 13.400 millones.
Las grandes fusiones farmacéuticas han sido poco frecuentes durante los últimos años debido al endurecimiento de la vigilancia antimonopolio y a las presiones para reducir los precios de los medicamentos. Una combinación entre AstraZeneca y Bristol Myers sería la primera gran integración del sector desde la compra de Allergan por AbbVie en 2020.
