El Gobierno de Estados Unidos ha lanzado un ultimátum energético a sus principales socios europeos. Según fuentes cercanas a las negociaciones citadas en exclusiva por la agencia Reuters, Washington ha exigido a Alemania y Francia la liberación coordinada de 120 millones de barriles de inventarios de emergencia durante los próximos seis meses. De no materializarse esta inyección de crudo, la Casa Blanca advierte con la ejecución de un bloqueo a las exportaciones estadounidenses de gasóleo hacia el continente europeo.
La presión sobre Bruselas cristaliza a escasas semanas de las elecciones legislativas de noviembre, en un intento de la Administración Trump por forzar una corrección a la baja en los precios del combustible. Las autoridades norteamericanas consideran que Europa ha incumplido sus compromisos previos de liberación de inventarios. En este sentido, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, ha exigido reciprocidad a sus aliados tras recordar que Estados Unidos ya ha inyectado 172 millones de barriles al mercado bajo el acuerdo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
Estrangulamiento de la oferta global
Esta escalada de tensión transatlántica se produce en un contexto de máxima fricción comercial y contracción de la oferta. El mercado internacional del crudo atraviesa un estrangulamiento derivado del conflicto armado en Irán y de la prolongación del veto ruso a las exportaciones hasta finales de octubre, medida adoptada tras los recientes ataques contra su red de refinerías. A este déficit se suma la reciente paralización de los envíos de combustible por parte de China para blindar su demanda interna.
El dilema estratégico de Bruselas
La exigencia de Washington sitúa a la Unión Europea ante una severa encrucijada operativa. Tras aislar a Rusia comercialmente, el bloque ha incrementado su dependencia directa del gasóleo estadounidense. Ahora, la Comisión Europea debe decidir entre ceder al alivio inmediato de los precios que exige Trump o preservar sus inventarios estratégicos ante el riesgo de una interrupción total del suministro si el conflicto en Oriente Próximo escala.
Frente a esta coyuntura, el grupo de trabajo energético de la UE (integrado por la Comisión y los 27 Estados miembros) ha convocado reuniones de urgencia para definir una postura común. En paralelo, fuentes del Palacio del Elíseo confirman que el presidente francés, Emmanuel Macron, estructurará una cumbre telemática con los líderes del G7 para coordinar cualquier posible intervención en los mercados bajo los protocolos de seguridad de la AIE.
