El 95% de las empresas no rentabiliza su inversión en IA

Pese a destinar más de 30.000 millones de dólares al despliegue de soluciones generativas, la práctica totalidad del tejido corporativo es incapaz de medir beneficios tangibles.

El gasto empresarial en inteligencia artificial generativa supera los 30.000 millones de dólares y el 95% de las organizaciones no obtiene ningún retorno medible de esa inversión, según el MIT. La consultora Netmind, compañía de BTS, sitúa el origen de esa brecha en la toma de decisiones y no en la tecnología desplegada.

Los datos de la 29ª Encuesta Mundial de CEOs de PwC, elaborada con 4.454 primeros ejecutivos de 95 países, apuntan en la misma dirección. El 56% no ha visto ingresos adicionales ni reducción de costes derivados de la IA y solo uno de cada ocho (12%) ha logrado ambas cosas a la vez.

«Las empresas han llenado la organización de cuadros de mando, copilotos, plataformas analíticas y, ahora, agentes. la pregunta que casi nadie responde es más incómoda: ¿qué decisión concreta se toma hoy mejor, más rápido o con menos riesgo gracias a todo eso? Cuando esa pregunta no tiene respuesta, el despliegue deja de ser inversión y empieza a ser coste», explica el director general (managing director) de Netmind, Isaac Cantalejo.

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El espejismo de la adopción

Casi nueve de cada diez compañías ya usan IA en alguna función. Dos tercios siguen atrapadas en la experimentación y los pilotos, y solo un 6% captura valor real en su EBIT. Según Workday, entre el 37% y el 40% del tiempo que la IA ahorra se reinvierte en revisar, corregir y validar lo que la propia herramienta produce.

«Las iniciativas arrancan por la tecnología y aterrizan tarde en la organización», señala Cantalejo. La encuesta AI Pulse Survey 2026 de BTS, basada en 388 profesionales y directivos, sitúa la mayor barrera de adopción en la falta de competencias y de confianza (47%), por delante de cualquier limitación tecnológica o presupuestaria.

La decisión como unidad de transformación

El predictor más fuerte del impacto de la IA en resultados es rediseñar el flujo de trabajo y de decisión alrededor de la tecnología. Ese rediseño sigue siendo la excepción: solo una de cada cinco empresas que usan IA ha rediseñado a fondo algún proceso.

Netmind aborda ese punto con su enfoque People-based Data Transformations, que invierte el orden habitual. La compañía no pregunta primero qué plataforma desplegar, sino qué decisiones quiere mejorar la empresa y cuáles resultan más caras cuando se toman tarde o mal.

El reto de los agentes en 2026

La IA ya no solo analiza: también recomienda y empieza a ejecutar mediante agentes. Gartner prevé que el 40% de los proyectos de IA agéntica se cancele antes de 2027 por costes, valor difuso y controles insuficientes.

El enfoque de Netmind articula la transformación en torno a tres palancas: un liderazgo capaz de priorizar y gobernar iniciativas de datos e IA, equipos que aprenden a usar el criterio frente a la recomendación automática y formas de trabajo donde el juicio humano se integra en la operativa real.

El planteamiento se ha probado en la propia BTS, que alcanzó un 95% de adopción de su primera solución de IA aplicada en 24 países y 38 oficinas en ocho semanas, sin mandato jerárquico. «Las empresas que marquen la diferencia no serán las que tengan más datos ni más agentes», concluye Cantalejo. «Serán las que decidan mejor que su competencia, una y otra vez. La IA cambia la velocidad. El criterio sigue siendo humano».

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