El regreso de los vuelos directos entre Madrid y La Habana tendrá que esperar como mínimo otro año. Iberia ha decidido prorrogar hasta julio de 2027 el parón de una ruta que abrió en 1949 y que dejó de operar el pasado junio. La aerolínea vincula la medida al deterioro que sufre Cuba en todos los frentes, con el turismo entre los más golpeados.
Fuentes de la compañía señalaron que lo que ocurre en la isla condiciona «muy significativa» tanto la demanda de plazas como la posibilidad de sostener la oferta. El calendario de vuelta queda abierto: solo se retomará la operación si «las condiciones lo permiten».
Para quienes ya tienen el billete emitido, la compañía ha ensanchado las opciones. Cabe pedir la devolución del importe, bien en efectivo, bien mediante un bono. La otra salida es cambiar de destino y volar a Miami (Estados Unidos), Panamá, Santo Domingo (República Dominicana) o México.
Llegar a la capital cubana seguirá siendo posible con un rodeo. El pasaje puede volar primero a Panamá y enlazar allí con un vuelo en código compartido que pone en el aire Copa Airlines. Las oficinas del grupo español en La Habana no cierran.
El queroseno, en el origen del problema
La aviación comercial empezó a tener apuros serios para repostar en la isla el pasado febrero, con la crisis energética desbordada. El día 9 llegó la alerta pública de la Administración Federal de Aviación estadounidense: los nueve aeropuertos más importantes del archipiélago se habían quedado sin existencias de carburante. Detrás estaba el veto al crudo venezolano.
El aviso alcanzaba a las pistas de Varadero, Santa Clara, Holguín, Camagüey, Cienfuegos, Cayo Coco, Manzanillo y Santiago, además de las de la propia capital.
Las primeras semanas se salvaron con una solución de circunstancias: los aviones tocaban tierra en Santo Domingo para llenar depósitos antes de encarar el trayecto de vuelta a Madrid. El apaño dejó de funcionar a finales de febrero, cuando la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán acabó con el estrecho de Ormuz bloqueado, un paso por donde circula buena parte del petróleo y el gas del planeta. En abril, la aerolínea comunicó la cancelación a partir de junio.
Air Europa sostiene el enlace con Madrid
La española no es la única que ha sacado sus aviones del destino. World2Fly tiene igualmente detenida su operación desde el pasado mayo. Air Europa mantiene cuatro frecuencias semanales con la capital cubana y prevé añadir otra a finales de octubre.
Tampoco esos aparatos pueden llenar depósitos en el aeropuerto José Martí. La escasez les obliga a detenerse en Punta Cana para cargar combustible, una escala prevista hasta el 13 de septiembre como mínimo.
El nuevo retraso vuelve a golpear al turismo cubano y complica los planes de quienes cruzan el Atlántico por trabajo, para ver a la familia o de vacaciones. Sin conexión directa, la oferta se estrecha y el viaje pasa casi siempre por un tercer país.
