El regulador de valores de la India ha prohibido operar en el mercado a Copthall Mauritius Investment y a la agencia de corretaje Mansi Share and Stock Broking. Ambas corporaciones están acusadas de manipular las operaciones financieras para alterar artificialmente el precio oficial definitivo al final de la jornada.
Los registros públicos internacionales demuestran que la entidad sancionada con sede en Mauricio es propiedad directa del gigante bancario JPMorgan Chase. Los hechos investigados ocurrieron el pasado 13 de agosto, coincidiendo de lleno con el vencimiento de los contratos de derivados semanales vinculados al índice bursátil.
Beneficios ilícitos millonarios
A través de una estricta orden cautelar, la institución supervisora ha ordenado incautar un total de 36,8 millones de rupias, lo que equivale a unos 384.324 dólares. Según las investigaciones, la filial del banco estadounidense habría obtenido unas ganancias ilícitas de 29,6 millones, mientras que la segunda firma logró otros 7,2 millones.
El fraude se ejecutó mediante órdenes de compra agresivas por parte de la entidad internacional, combinadas con enormes órdenes de venta emitidas por la agencia india. La investigación detalla que esta última canceló gran parte de su actividad vendedora minutos antes de que el mercado consolidara los precios finales.
El nuevo sistema bajo sospecha
Todo este entramado especulativo se desarrolló durante la recién estrenada sesión de subasta de cierre. Este novedoso mecanismo, implantado en el país el pasado 3 de agosto, consiste en una ventana de negociación de apenas 20 minutos diseñada para mejorar el descubrimiento del valor real de las acciones.
Pese a la contundencia de esta sanción administrativa, emitida en tan solo seis días tras detectar la grave infracción, el regulador aclara que no existen pruebas de que ambas firmas actuaran de forma conjunta. Las autoridades advierten de que castigarán con extrema severidad cualquier intento de perturbar la fijación justa de los precios.
