La cifra de negocios de las fábricas andaluzas se ha disparado un 9,4% hasta julio impulsada por la tracción de la metalurgia y la química. Este fuerte avance productivo duplica con margen el modesto 4,3% registrado por la media nacional en ese mismo periodo.
Con estos números sobre la mesa, la región se corona como la segunda comunidad autónoma de todo el país con mayor ritmo de crecimiento acumulado. La buena racha se mantuvo intacta en julio, mes en el que firmó un avance interanual del 6,5% frente al 4,1% estatal.
El tirón del metal y las nuevas energías
El absoluto protagonista de esta escalada de ingresos es el sector de la metalurgia, que ha visto cómo su volumen de negocio volaba un 27,3%. Le pisan los talones las industrias extractivas, con un alza del 25,7%, y el entorno de la química, que suma un 13%.
Aunque las cifras de facturación del refino de petróleo son confidenciales, infraestructuras como el «Valle del hidrógeno verde» de Moeve en Huelva escenifican este despegue. Como referencia, este mismo segmento energético rebotó casi un 37% a nivel nacional.
Un motor de empleo frente a los servicios
Carolina España, consejera de Economía y Hacienda de la Junta, ha celebrado estos resultados asegurando que el territorio gana puro músculo de respuesta. La portavoz política defiende que las líneas de producción vuelven a ejercer de motor económico clave.
La responsable autonómica recalca que esta ganancia de peso industrial supone un blindaje real para las empresas y una vía para generar empleo de calidad. El fuerte dinamismo andaluz demuestra que la región está logrando diversificar su histórica dependencia del sector terciario.
