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La inteligencia artificial suele asociarse con programadores, ingenieros informáticos y especialistas en datos. Sin embargo, detrás de cada modelo capaz de generar textos, imágenes o vídeos existe una infraestructura física formada por centros de datos, redes eléctricas, fábricas de chips, sistemas de refrigeración y kilómetros de cableado.
La expansión de estas instalaciones está abriendo oportunidades laborales para profesionales muy alejados de los despachos de Silicon Valley. Electricistas, fontaneros, obreros, soldadores, técnicos de climatización y especialistas en redes serán necesarios para construir y mantener los edificios que sostienen el crecimiento de la IA.
Jensen Huang, fundador y consejero delegado de Nvidia, considera que el mundo se encuentra ante «el mayor despliegue de infraestructuras de la historia de la humanidad». El directivo sostiene que la construcción de fábricas de chips, equipos informáticos y centros de datos generará una importante demanda de trabajadores especializados.

Electricistas y fontaneros para construir la IA
«Es fantástico que los empleos estén relacionados con los oficios y que vayamos a necesitar fontaneros, electricistas, trabajadores de la construcción y del acero», explicó Huang durante una conversación con Larry Fink, presidente y consejero delegado de BlackRock, en el Foro Económico Mundial de Davos.
El fundador de Nvidia defiende que la revolución tecnológica no beneficiará únicamente a quienes tengan una formación universitaria avanzada. «Todo el mundo debería poder ganarse bien la vida. No hace falta tener un doctorado en informática para conseguirlo», afirmó. Según Huang, muchos de estos oficios pueden alcanzar salarios anuales de seis cifras en Estados Unidos debido a la escasez de profesionales y al volumen de infraestructuras previsto.
Los electricistas tendrán que instalar conexiones de alta tensión, transformadores, sistemas de alimentación de emergencia y redes capaces de suministrar energía de manera ininterrumpida. Los fontaneros y técnicos de climatización serán esenciales para montar los circuitos de refrigeración que evitan el sobrecalentamiento de miles de procesadores trabajando simultáneamente.

La escasez amenaza los centros de datos
Larry Fink lleva tiempo advirtiendo de que la falta de profesionales puede convertirse en un obstáculo para la expansión tecnológica. «He dicho incluso a miembros del equipo de Trump que nos vamos a quedar sin los electricistas que necesitamos para construir centros de datos de IA. Simplemente, no tenemos suficientes», señaló el consejero delegado de BlackRock durante la conferencia energética CERAWeek.
La gestora calcula que Estados Unidos necesitará alrededor de 10 billones de dólares de inversión hasta 2033 para modernizar sus infraestructuras y construir nuevas redes energéticas, digitales y de inteligencia artificial. «El capital por sí solo no es suficiente: las personas son fundamentales para construir el futuro del país», afirmó Fink.
BlackRock ha puesto en marcha una iniciativa de 100 millones de dólares destinada a formar a 50.000 trabajadores estadounidenses. El programa se centrará en oficios como la electricidad, la fontanería, la climatización y el montaje de estructuras metálicas, cuyas perspectivas de empleo superan a las del conjunto del mercado laboral estadounidense.

De técnicos de climatización a especialistas en robótica
La necesidad de profesionales va más allá de la construcción tradicional. Los centros de datos también requieren técnicos de redes, instaladores de fibra óptica, especialistas en mantenimiento industrial, operadores de maquinaria y trabajadores capaces de supervisar sistemas de refrigeración y alimentación eléctrica durante las 24 horas.
Un análisis de Randstad sobre 50 millones de ofertas de empleo señala que la demanda de técnicos de robótica ha aumentado un 107% desde finales de 2022. Las vacantes para ingenieros de climatización han crecido un 67%, mientras que los puestos relacionados con la automatización industrial avanzan un 51%.
También crece la contratación en los oficios más tradicionales. Las ofertas para trabajadores de la construcción han aumentado un 30%, las dirigidas a soldadores un 25% y las destinadas a electricistas un 18%. En conjunto, la demanda de profesionales cualificados ha crecido tres veces más rápido que la de trabajadores de oficina.

Una revolución digital con cimientos físicos
«La revolución digital que está en marcha tiene unos cimientos físicos», ha advertido Sander van ’t Noordende, consejero delegado de Randstad. El directivo considera que la escasez de personas capaces de construir centros de datos, modernizar las redes eléctricas y mantener las infraestructuras puede limitar el crecimiento de la IA.
Estos empleos también se están volviendo más tecnológicos. Un electricista que trabaje en un centro de datos deberá conocer sistemas de monitorización digital, mientras que los técnicos de mantenimiento utilizarán sensores, automatización y herramientas predictivas para detectar posibles averías antes de que paralicen una instalación.
La revolución de la inteligencia artificial no se construirá únicamente con algoritmos. También necesitará manos capaces de levantar edificios, transportar electricidad, instalar sistemas de refrigeración y mantener los servidores en funcionamiento. En este nuevo mercado laboral, aprender un oficio puede resultar tan estratégico como dominar un lenguaje de programación.
