La decisión responde a un movimiento estratégico interno de la matriz suiza para asegurar el control absoluto de las operaciones. La marca francesa ha cesado de forma totalmente silenciosa a Eric Vallat, CEO de la compañía, justo antes de celebrar su último gran evento comercial en París.
Los portavoces oficiales de la firma del cocodrilo han confirmado esta destitución sorpresa en los despachos, aunque han preferido no dar detalles sobre los motivos reales. Aseguran que la empresa mantendrá intacta su hoja de ruta apoyándose en lo que consideran unos fundamentos financieros muy sólidos.
El regreso del veterano al mando
Para tapar este enorme hueco en la dirección, la empresa ha apostado por un perfil continuista y de máxima confianza que conoce la casa a la perfección. El encargado de retomar las riendas operativas será Thierry Guibert, antiguo director que ya lideró el rumbo de la corporación durante toda una década.
Este veterano directivo no es un nombre cualquiera dentro del organigrama, ya que actualmente preside la sociedad Maus Freres, el poderoso conglomerado suizo propietario de la marca. Su regreso al terreno de juego busca aportar máxima estabilidad al negocio tras este turbulento y mediático relevo de poder.
Un giro hacia el lujo interrumpido
El directivo saliente, que había forjado su reputación dirigiendo la exclusiva casa de licores «Remy Cointreau», asumió este complejo cargo en junio de 2025. Su misión principal era orquestar una profunda estrategia de «premiumización» para elevar rápidamente el caché y los precios de todo el catálogo.
Este ambicioso plan de transformación pasaba por reducir drásticamente las ventas al por mayor que dejaban márgenes de beneficio demasiado bajos para el grupo. Sin embargo, su aventura en el competitivo sector de la moda ha terminado de forma abrupta poco más de un año después de su gran fichaje estelar.
La rentabilidad no es el problema
A pesar del enorme ruido que ha generado esta fulminante salida en la industria, el rendimiento de las tiendas no parece ser el detonante del despido. Varias fuentes cercanas a la operación aseguran que los resultados económicos actuales de la firma textil no han precipitado este cambio de sillones.
El gigante francés, que actualmente opera de forma privada fuera de los mercados bursátiles, mantiene la mirada fija en sus ambiciosos objetivos de facturación global. La meta innegociable de la nueva cúpula es alcanzar la barrera de los 4.000 millones de euros en ventas anuales de cara al periodo 2028-2030.
