Las intensas tormentas que azotan la capital han terminado colándose en el interior del Recinto Ferial de IFEMA, la empresa presidida por José Vicente de los Mozos. Varios vídeos difundidos durante las últimas horas a través de redes sociales muestran cómo el agua cae a chorros directamente sobre algunos stands de la feria «Fruit Attraction».
Lejos de provocar escenas de pánico, las imágenes reflejan a varios visitantes observando con sorpresa y resignación la cascada de agua, que ha terminado empapando las moquetas rojas y verdes del suelo. Ante este imprevisto, el personal de limpieza ha tenido que intervenir rápidamente con escobas de goma para intentar achicar los grandes charcos acumulados frente a expositores como los de «Muralia» o «Fruveg».
Un fallo frente a cifras de récord
El problema de las goteras choca frontalmente con la enorme envergadura de un evento que presume de haber logrado las mayores cifras de participación de toda su trayectoria. Para esta 18ª edición, la organización ha desplegado una superficie operativa de 162.000 metros cuadrados.
El agua ha hecho acto de presencia en una edición histórica que ocupa hasta diez pabellones completos del recinto madrileño. En estos inmensos espacios exponen un total de 2.500 empresas procedentes de 78 países distintos, con el objetivo estratégico de presentar sus novedades al mercado mundial.
El contraste con el peso institucional
Este percance logístico empaña temporalmente una cumbre que refleja el liderazgo de España en el mercado agrícola y que cuenta con el respaldo directo del Ministerio de Agricultura. Hasta el día de hoy, 8 de octubre, el recinto seguirá siendo el epicentro de operaciones de importadores, mayoristas y firmas tecnológicas.
