Las farmacéuticas estadounidenses Moderna y Merck registraron fuertes subidas este miércoles en Wall Street después de comunicar que su vacuna contra el melanoma ha obtenido resultados positivos en un ensayo clínico. Los datos apuntan a una menor recurrencia de este tipo de cáncer de piel y a un retraso en la aparición de metástasis.
Los títulos de Moderna avanzaron un 130% respecto al cierre de la sesión anterior. Cada acción sumó 82,41 dólares y pasó a intercambiarse a 145,37 dólares en el Nasdaq.
La reacción en Merck fue más contenida, con un repunte superior al 10% en la Bolsa de Nueva York. Sus acciones ganaron 14,07 dólares hasta situarse en 149 dólares por título.
El anuncio se produjo a las 11:00 hora local (15:00 GMT). El movimiento en los dos valores fue prácticamente inmediato.
Una terapia de ARN combinada con un fármaco ya comercializado
El tratamiento combina una terapia de ARN desarrollada por Moderna con Keytruda, un medicamento que Merck ya comercializa. Las compañías sostienen que se trata del primer resultado positivo en fase 3 de una terapia de neoantígenos individualizada y del primero para un tratamiento oncológico basado en ARN mensajero.
El ensayo arrojó, según ambas empresas, «mejoras estadísticamente significativas y clínicamente relevantes» en la supervivencia libre de recurrencia y en la supervivencia libre de metástasis a distancia en este tipo de cáncer cutáneo.
Los datos completos se expondrán en una reunión médica internacional todavía sin fecha concreta y se trasladarán a las autoridades regulatorias correspondientes.
«Estos resultados de la fase 3 representan un momento crucial para la investigación oncológica. Durante muchos años, la idea de crear un tratamiento de ARNm diseñado específicamente para el cáncer de cada paciente fue una aspiración. Ahora estamos contribuyendo a convertir esa visión en realidad», destacó Stéphane Bancel, consejero delegado de Moderna.
«Al intervenir en una etapa temprana de la enfermedad, cuando muchos cánceres se consideran más tratables, el objetivo de la terapia adyuvante administrada después de la cirugía es aumentar la posibilidad de curación para un mayor número de pacientes», afirmó Dean Y Li, presidente de Merck Research Laboratories.
