Telefónica ha decidido integrar Telefónica Tech, su filial de servicios digitales, en Telefónica España. La operación forma parte del proceso de simplificación corporativa incluido en el plan estratégico Transform & Grow, presentado el 4 de noviembre de 2025, y afecta a una sociedad que facturó 2.222 millones de euros ese mismo ejercicio.
No hay fusión societaria. Tech seguirá siendo una empresa jurídicamente independiente, pero pasará a funcionar como una parte más de Telefónica España. El esquema replica el de Telefónica Soluciones, que opera así desde hace más de 20 años, y el de otras sociedades del grupo como Telyco, Educación Digital o Telefónica Defensa y Seguridad.
La decisión la ha tomado Marc Murtra, presidente ejecutivo del grupo, y es una de las de mayor alcance del proceso de reordenación interna. El proceso ya está en marcha.
Quién manda ahora
Sofía Collado, consejera delegada de Telefónica Tech, mantendrá el puesto, pero reportará a Telefónica España, cuyo primer ejecutivo es Borja Ochoa, exdirectivo de Indra incorporado al grupo en marzo de 2025.
La integración no se limita al negocio español. Pasa a Telefónica España toda la compañía, incluida su vertiente europea, levantada con compras de proveedores de servicios digitales en varios mercados. En las adquisiciones cuyo precio se hizo público se invirtieron al menos 1.100 millones de euros.
De los cerca de 6.500 empleados de la filial, unos 4.500 están en España y en torno a 2.000 en Reino Unido, Alemania y otros países. La filial española del grupo deja así de tener una actividad exclusivamente nacional y suma presencia europea en el negocio empresarial (B2B).
El origen: el giro de 2019
Telefónica Tech nació del plan estratégico que impulsó en 2019 el anterior presidente del grupo, José María Álvarez-Pallete. Había dos motivos: apostar por la nube, la ciberseguridad, el internet de las cosas (IoT) y el Big Data como motores del negocio corporativo, y aprovechar los múltiplos más altos con que el mercado valora a las tecnológicas frente a las operadoras.
La filial llegó a valorarse en torno a 2.000 millones de euros y en varias ocasiones se estudió vender una parte a un inversor institucional para reducir deuda y poner precio de mercado a ese negocio. La venta nunca se cerró.
Los ingresos crecieron a doble dígito durante años, pero el ritmo se ha moderado: los 2.222 millones de 2025 suponen un avance del 7,6% sobre los 2.065 millones de 2024. En los informes de 2026 la compañía ya no desglosa las cifras de la filial.
Duplicidades y márgenes
La estructura separada generó efectos no buscados. Algunos grandes clientes tienen dos gerentes de cuenta, uno de cada sociedad. Y en la reventa de nube de los hiperescaladores, Tech actuaba como intermediario y aplicaba un margen, lo que encarecía el servicio y restaba competitividad a la oferta del grupo.
La integración elimina ese peaje y recorta costes redundantes de administración, comercial y, sobre todo, de sistemas. La idea no es reducir plantilla, según fuentes conocedoras, sino reasignar perfiles difíciles de captar a otros clientes y proyectos. El objetivo declarado es unificar la ingeniería, las operaciones y el lanzamiento de nuevos servicios para acelerar los ingresos en B2B.
Hasta ahora, las ofertas y pedidos de ingeniería se tramitaban en sistemas distintos y Telefónica España tenía que readaptar cada propuesta a los suyos.
