Venezuela ha concedido a Shell una licencia para desarrollar la primera fase de exploración y explotación del campo de gas Loran, uno de los proyectos energéticos más relevantes del país por su conexión con Trinidad y Tobago.
El campo Loran cuenta con siete yacimientos, de los cuales seis son transfronterizos con Trinidad y Tobago. La operación abre una nueva vía para aprovechar reservas de gas natural con capacidad de exportación hacia el mercado regional.
Delcy Rodríguez, la presidenta interina de Venezuela, presentó la licencia como un paso histórico para un campo que permaneció sin desarrollo durante más de dos décadas. El acto tuvo lugar en el Palacio de Miraflores, sede del Gobierno venezolano.
Apuesta por el gas
La licencia permitirá a Shell avanzar en el aprovechamiento del gas para exportación, una prioridad para Venezuela en un momento de recomposición de su industria energética y de búsqueda de inversión extranjera.
Paula Henao, la ministra de Hidrocarburos, señaló que ya se han firmado las primeras órdenes de servicio y compra asociadas al desarrollo de los yacimientos de petróleo y gas ubicados en el estado de Monagas.
Peter Costello, el presidente de Exploración y Producción de Shell, calificó las firmas como un logro para Venezuela y para la compañía británica. «Estoy ansioso de trabajar juntos para ver lo que podemos lograr juntos en beneficio de Venezuela y de Shell», afirmó durante el acto.
Shell gana peso en Venezuela
El movimiento forma parte de un paquete más amplio de acuerdos energéticos entre Venezuela y Shell. La compañía británica refuerza así su presencia en el país después de varios años marcados por las sanciones, los cambios regulatorios y la incertidumbre política.
Petróleos de Venezuela (PDVSA) también informó de una inspección conjunta con autoridades de Shell en un complejo de distribución y recepción de gas en Monagas. El objetivo es evaluar la infraestructura necesaria para fortalecer la producción.
La reforma de la Ley de Hidrocarburos aprobada a finales de enero abrió la puerta a una mayor participación de capital privado e internacional en el sector. Esa modificación ha facilitado nuevas alianzas con grandes compañías energéticas.
Trinidad, pieza clave
El proyecto Loran tiene una lectura regional. Trinidad y Tobago necesita nuevas fuentes de gas natural para alimentar su industria de gas natural licuado y sus plantas petroquímicas, mientras Venezuela busca convertir sus reservas en ingresos de exportación.
Shell ya estaba vinculada a otros desarrollos en la zona, como el campo Dragón, acordado en 2023 junto a Venezuela y Trinidad y Tobago. La nueva licencia amplía su papel en una cuenca energética estratégica para el Caribe.
El reto será transformar la licencia en producción real. Para Venezuela, el desarrollo de Loran puede reforzar su posición como exportador de gas. Para Shell, supone ganar acceso a un activo relevante en una región con necesidad de nuevas reservas y capacidad de procesamiento cercana.
