El Banco Central Europeo (BCE) podría aumentar su tipo de interés oficial en 25 puntos básicos, alcanzando un 2,25%, durante su reunión del próximo 11 de junio. Esta decisión seguiría las indicaciones ofrecidas desde marzo, en respuesta a la persistente inflación por encima del objetivo.
Michael Krautzberger, CIO de Allianz Global Investors, indica que un mayor endurecimiento de la política monetaria está justificado. La inflación en la eurozona alcanzó un 3,2% interanual en mayo debido al repunte en los precios de la energía, afectados por las tensiones en el estrecho de Ormuz.
Pronósticos para septiembre
Se espera que la presidenta del BCE, Christine Lagarde, permita nueva subidas en septiembre, condicionado a datos menos favorables en inflación. Un incremento en julio solo se plantearía si las cifras de inflación muestran un aumento inesperado.
El contexto actual de la eurozona dista mucho de la pospandemia, donde la inflación creció por una demanda contenida. el BCE está decidido a evitar rezagarse como ocurrió entonces.
Impacto económico y estrategia
El contexto internacional introduce riesgos para la economía europea, pero su resiliencia ofrece al BCE margen para actuar. Endurecer la política monetaria conlleva riesgos, pero el BCE apunta a estabilizar las expectativas inflacionarias.
Krautzberger afirma que el BCE continuará con un ciclo de endurecimiento moderado, contrastando con la Reserva Federal de EE.UU., que prefiere esperar. Esto podría llevar a un retorno más rápido de la inflación al objetivo del banco central europeo.
