Berkshire Hathaway está empezando a cambiar su estrategia de asignación de capital. El conglomerado estadounidense cerró el segundo trimestre de 2026 con un beneficio operativo de 12.980 millones de dólares, un 16% más que los 11.160 millones registrados un año antes, mientras aceleró las recompras de acciones y redujo su gigantesca posición de liquidez.
El beneficio neto se disparó más del doble, hasta 25.670 millones de dólares, frente a los 12.370 millones del mismo trimestre de 2025. El resultado estuvo impulsado en buena medida por la revalorización de las inversiones bursátiles de Berkshire, entre ellas sus posiciones en grandes compañías tecnológicas.
El dato más relevante para los inversores, sin embargo, está en el movimiento del balance. La compañía terminó junio con 364.700 millones de dólares en efectivo y equivalentes, frente al récord de 380.200 millones del trimestre anterior.
Berkshire vuelve a comprar sus propias acciones
La compañía destinó 4.500 millones de dólares a recomprar acciones durante el segundo trimestre, después de haber retomado estas operaciones en marzo tras casi dos años de pausa.
El ritmo de compras se intensificó posteriormente: Berkshire recompró otros 3.300 millones de dólares en acciones durante julio, según los datos recogidos por Reuters.
El movimiento supone una señal relevante después de un largo periodo de prudencia bajo la dirección de Warren Buffett. La compañía había acumulado una posición de liquidez extraordinariamente elevada mientras encontraba pocas oportunidades que considerara suficientemente atractivas para desplegar capital.
Ahora, con Greg Abel al frente, la política de asignación de capital empieza a mostrar algunos cambios.
Casi 20.000 millones de dólares vuelven a la Bolsa
La reducción de la caja no responde únicamente a las recompras. Berkshire también volvió a posicionarse con fuerza en los mercados de renta variable.
Durante el trimestre, el conglomerado destinó casi 20.000 millones de dólares a comprar acciones, después de haber sido vendedor neto durante 14 trimestres consecutivos.
Entre las operaciones destacó una inversión de aproximadamente 10.000 millones de dólares en Alphabet, matriz de Google, reforzando la exposición de Berkshire al sector tecnológico.
El cambio es significativo porque Berkshire llevaba varios años acumulando liquidez y manteniendo una postura especialmente selectiva ante las valoraciones de la Bolsa estadounidense.
La combinación de recompras y nuevas inversiones indica que la compañía está empezando a considerar más atractivas determinadas oportunidades del mercado.
Los ingresos superan los 100.000 millones
Los ingresos de Berkshire alcanzaron los 101.810 millones de dólares durante el trimestre, un 10% más interanual.
El crecimiento estuvo respaldado por el comportamiento de las divisiones industriales, de servicios y comercio minorista, aunque no todas las áreas del conglomerado evolucionaron en la misma dirección.
Una de las principales notas negativas fue GEICO, cuya contribución al beneficio cayó un 45%. La debilidad del negocio asegurador contrastó con la fortaleza de otras áreas operativas, incluida la ferroviaria BNSF y Berkshire Hathaway Energy.
El segundo trimestre de Greg Abel
Los resultados también tienen una lectura corporativa. Se trata del segundo trimestre de Greg Abel como consejero delegado de Berkshire Hathaway, tras asumir el puesto que durante décadas estuvo ligado a Warren Buffett.
Aunque Buffett mantiene un papel estratégico dentro del conglomerado, las decisiones sobre el uso del capital empiezan a ofrecer una primera aproximación al estilo de Abel.
La aceleración de las recompras, el aumento de las compras de acciones y la reducción de la posición de efectivo contrastan con la estrategia extremadamente conservadora que Berkshire había mantenido durante buena parte de los últimos años.
No significa que la compañía haya abandonado su tradicional disciplina. Berkshire todavía conserva más de 360.000 millones de dólares de liquidez, una cantidad que le proporciona una capacidad extraordinaria para afrontar adquisiciones o aprovechar episodios de volatilidad en los mercados.
Una nueva etapa para el gigante de Buffett
Los resultados del segundo trimestre dibujan, por tanto, una Berkshire diferente: más activa en los mercados, menos inclinada a acumular efectivo y con una política de recompras que vuelve a ganar velocidad.
El beneficio operativo continúa creciendo y el conglomerado mantiene una enorme capacidad financiera. La cuestión para los inversores será determinar si este mayor apetito por las acciones representa un cambio estructural en la estrategia de asignación de capital o simplemente una respuesta a las oportunidades que ofrece actualmente el mercado.
En cualquier caso, el mensaje del trimestre es claro: Berkshire ya no está aumentando su caja al ritmo de los últimos años y ha comenzado a poner una parte significativa de ese capital a trabajar.
