Como anunció The Officer hace un mes, José Vicente de los Mozos no seguirá como consejero delegado. Indra acelera el cambio de poder en su cúpula, tras la marcha de Ángel Escribano hace dos meses y la llegada de Ángel Simón.
Con esta decisión, Ángel Simón se sitúa en el centro del nuevo esquema interno. El presidente no ejecutivo de Indra se hace con los mandos de la compañía. Por ello, ya había sido designado presidente de la Comisión Delegada Ejecutiva y de la Comisión de Estrategia, dos órganos clave para el control de la compañía.
Según informó la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), De los Mozos continuará ejerciendo sus funciones para «facilitar el proceso de transición» hasta el próximo 30 de junio, fecha en la que expira su mandato, que comenzó el 30 de junio de 2023.
Reestructuración de la cúpula
El relevo no llega solo. Indra ya había iniciado una reorganización de su cúpula directiva bajo el mando de Ángel Simón, con la incorporación de Ciril Rozman como director de la Oficina de Presidencia y el refuerzo de Jesús Presa en Comunicación Corporativa.
Ciril Rozman llega al entorno más cercano de Simón con un papel relevante en Presidencia. Su función incluye la gestión de asuntos públicos, tanto corporativos como vinculados a gobernanza, y reportará directamente al presidente de Indra.
La reordenación también afecta a Comunicación Corporativa. Jesús Presa recupera el control del área, mientras Rafael Moreno mantiene responsabilidades en Comunicación de Negocio y pasa a depender directamente de él.
El nuevo reparto de poder
El movimiento cambia el equilibrio aprobado en abril. Ángel Simón fue nombrado entonces presidente no ejecutivo, mientras José Vicente de los Mozos mantenía la condición de consejero delegado y primer ejecutivo de la sociedad.
Ese diseño apenas ha durado unas semanas. La salida de De los Mozos, la reorganización de Presidencia y el control de las comisiones internas colocan a Simón como figura dominante en la transición operativa de Indra.
La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), primer accionista de Indra con el 28% del capital, mantiene un papel determinante en la gobernanza del grupo. La compañía vuelve a moverse en un terreno donde pesan la defensa, la tecnología crítica y el interés estratégico del Estado.
Una nueva etapa corporativa
La reorganización también llega después de la salida de los hermanos Ángel Escribano y Javier Escribano del capital de Indra. Ambos vendieron su participación del 14,3%, una operación valorada en unos 1.300 millones de euros.
Ese movimiento despeja el conflicto de interés vinculado a Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) y abre una nueva fase para la compañía. La eventual integración con EM&E vuelve a quedar sobre la mesa con una cúpula distinta y un presidente con mayor control interno.
El mensaje corporativo queda claro: De los Mozos no seguirá, Simón toma el mando operativo de la transición e Indra reordena su cúpula alrededor de Presidencia. El próximo consejero delegado llegará a una estructura ya condicionada por ese nuevo reparto de poder.
