Starbucks continúa ajustando su red de establecimientos como parte del plan con el que busca recuperar el crecimiento. La cadena estadounidense cerrará aproximadamente 250 cafeterías en Norteamérica durante los próximos días, una decisión que supondrá unos costes de alrededor de 300 millones de dólares.
Los establecimientos afectados representan aproximadamente el 1% de la red norteamericana de Starbucks, formada por unos 18.000 locales.
La compañía ha explicado que las cafeterías seleccionadas para el cierre no ofrecen «la experiencia que queremos para clientes y empleados» o no resultan financieramente viables.
Los clientes comenzarán a encontrar avisos en los establecimientos afectados durante este fin de semana y los cierres también se reflejarán en la aplicación de Starbucks.
300 millones para reducir la red
El ajuste tendrá un impacto relevante en las cuentas. Starbucks espera asumir unos cargos de 300 millones de dólares relacionados con los cierres, según la documentación presentada por la compañía.
De esa cantidad, alrededor de 200 millones procederán de la finalización anticipada de contratos de alquiler y de indemnizaciones a empleados.
El movimiento continúa la estrategia iniciada bajo la dirección de Brian Niccol, CEO de Starbucks, que hace aproximadamente un año ya anunció un número similar de cierres y recortes de puestos corporativos dentro de un proceso de reestructuración valorado en 1.000 millones de dólares.
Niccol está desarrollando un plan a varios años para recuperar el crecimiento de la compañía. En Norteamérica, la estrategia ha incluido renovaciones de cafeterías, mejoras en el servicio y una simplificación del menú.
Menos aperturas de las previstas
Los cierres no significan que Starbucks haya abandonado sus planes de expansión. Mike Grams, director de operaciones de la compañía, ha asegurado que el grupo continúa viendo una «importante oportunidad de crecimiento a largo plazo en Norteamérica».
Starbucks mantiene además una cartera de nuevos establecimientos en desarrollo, aunque ha rebajado sus previsiones de aperturas para el conjunto del ejercicio.
La compañía espera abrir alrededor de 440 nuevos locales en todo el mundo durante este año fiscal, frente a la previsión anterior de entre 600 y 650 establecimientos.
Las ventas vuelven a crecer
El nuevo ajuste de la red llega en un momento en el que algunos de los principales indicadores comerciales de Starbucks muestran signos de recuperación.
Las ventas comparables de sus establecimientos en Estados Unidos aumentaron un 7,9% en el trimestre más reciente, después de que la compañía recuperara el crecimiento de las ventas aproximadamente un año atrás.
Niccol aseguró durante la presentación de resultados de julio que ese fue «el trimestre en el que nuestro impulso se volvió realmente medible».
Starbucks combina así el cierre de establecimientos que considera poco rentables con nuevas aperturas y la renovación de parte de su red existente. Una estrategia con la que la compañía busca crecer de nuevo, pero con una cartera de cafeterías más rentable y adaptada al modelo que está impulsando su actual dirección.
