Lenovo ha cerrado un trimestre de auténtico vértigo financiero. El fabricante ha disparado sus ingresos un 43%, alcanzando los 26.940 millones de dólares en caja. Este salto histórico se apoya directamente en el insaciable apetito del mercado por el hardware diseñado para inteligencia artificial.
Esta facturación supone su mayor crecimiento en el último lustro, destrozando con holgura todas las previsiones de los analistas. Los ingresos vinculados a la IA crecieron un imponente 60%, aportando ya más de un tercio de todo el negocio de la multinacional en este primer trimestre fiscal.
Récord bursátil y desajuste contable
Pese a la avalancha de ventas, la firma reportó unas pérdidas netas de 609 millones de dólares. Sin embargo, este agujero no refleja problemas operativos, sino un agresivo desajuste contable provocado por la revalorización técnica de unos bonos corporativos que fueron emitidos en 2025.
Si extraemos este impacto financiero extraordinario, el beneficio neto ajustado realmente se duplicó hasta superar los 1.000 millones. Los inversores ignoraron los números rojos y catapultaron las acciones a máximos históricos, coronando un espectacular avance anual en bolsa del 225%.
El pulso por el mercado tradicional
La división clásica que engloba ordenadores, tabletas y «smartphones» sigue siendo su gran motor al representar el 64% de los ingresos. Este departamento logró un sólido aumento interanual del 27%, afianzando la corona mundial de la marca con una cuota de mercado del 25,6%.
Este empuje propio contrasta con un entorno global ligeramente adverso, donde los envíos mundiales de PC han caído un 2%. La severa escasez y el sobrecoste de los chips de memoria han obligado a competidores directos como Dell o HP a encarecer sus equipos hasta un 30%.
La promesa de los grandes servidores
El horizonte a medio plazo de la corporación reside en su cartera de pedidos para servidores, que ha explotado hasta rondar los 54.000 millones de dólares. Este abultado volumen refleja la demanda voraz de los grandes clientes corporativos y sistemas en la nube para escalar sus servicios algorítmicos.
Para proteger los márgenes, la empresa ya había advertido a principios de año sobre las enormes presiones logísticas. Como medida de contención ante la persistente crisis de suministro de componentes, la dirección optó recientemente por aplicar subidas de precio estratégicas para amortiguar el golpe.
