SpaceX construirá varias plantas de gas natural y sistemas de almacenamiento con baterías para abastecer de electricidad a Terafab, su futura megafábrica de chips en Texas. El objetivo es garantizar un suministro energético estable para una instalación que tendrá una elevada demanda eléctrica.
El proyecto responde a la necesidad de asegurar energía continua para la producción de semiconductores, en un contexto en el que las redes eléctricas afrontan una presión creciente por el auge de la inteligencia artificial y los centros de datos.
La instalación forma parte de Terafab, el ambicioso proyecto impulsado por Elon Musk para fabricar chips destinados a las necesidades de SpaceX y Tesla. La primera fase contempla una inversión de 16.800 millones de dólares, aunque el desarrollo completo podría alcanzar una cifra muy superior.
Energía propia para garantizar la producción
Las plantas de gas natural estarán acompañadas por sistemas de almacenamiento con baterías para reforzar la estabilidad del suministro y evitar interrupciones en una fábrica que aspira a convertirse en una de las mayores instalaciones de fabricación de chips del mundo.
El proyecto refleja una tendencia creciente entre las grandes tecnológicas, que buscan desarrollar infraestructuras energéticas propias para cubrir el fuerte aumento del consumo eléctrico asociado a la expansión de la IA y la fabricación avanzada de semiconductores.
